QUIENES SON LOS CABELLEROS DE VIRGEN:
Consiste en formar grupos de 30 familias, organizados por un coordinador,
el cual otorgará a cada familia un día al mes para
recibir un hermoso retablo, con la foto del Inmaculado Corazón
de María en su advocación de Fátima.
GRUPOS DE ORACION
Reunida la familia con sus amigos, imitando la Sagrada Familia de
Nazareth, que se reunía para orar, se hará lo siguiente:
Leer y meditar un trecho del Evangelio.
Rezar un misterio del rosario.
Consagrarse en familia al Inmaculado Corazón de María,
en unión al Santo Padre.
Historias para niños... o para
adultos llenos de Fe
San Antonio y la mula del Hereje
Por dondequiera que pasaba, san Antonio de Padua
era el flagelo de los herejes en virtud del maravilloso don con
que refutaba sus objeciones y desenmascaraba sus calumnias contra
la fe católica. Habiendo llegado un día a Toulouse
(Francia) para combatir los errores de los enemigos de la santa
Iglesia, tuvo que disputar contra uno de los más tenaces
albigenses. La larga discusión terminó por recaer
sobre el augusto Sacramento de la Eucaristía. Luego de
grandes dificultades, el defensor del error fue reducido al silencio.
Pero, si bien estaba derrotado no se había convertido;
y recurrió a un argumento extremo en desafío al
santo:
–Dejémonos de palabras y vayamos a los hechos. Si
con algún milagro puedes probar frente a todo el pueblo
que el cuerpo de Cristo está presente de verdad en la Hostia
consagrada, yo renegaré de mis ideas y aceptaré
las tuyas.
–Acepto el desafío –replicó enseguida
san Antonio, lleno de confianza en la omnipotencia y la misericordia
del Divino Maestro.
–Escucha, pues, mi propuesta: tengo una mula en mi casa.
La dejaré encerrada durante tres días sin alimento
alguno, y así la traeré a esta plaza. Entonces,
en presencia de todos, le ofreceré una abundante cantidad
de avena, y tú le presentarás eso que, según
dices, es el cuerpo de Jesucristo. Si el animal hambriento abandona
la comida para correr donde ese Dios que todas las criaturas deben
adorar, conforme a tu doctrina, yo creeré de todo corazón
la enseñanza de la Iglesia Católica.
* * *
El día fijado vino gente de todas partes. No era posible
confundir la plaza en que se realizaría la gran prueba;
católicos y herejes la desbordaban, presos de una expectativa
fácil de imaginar. En una capilla cercana, Fray Antonio
celebraba la santa Misa con angelical fervor.
Llegó entonces el albigense tirando su mula, mientras un
compinche traía el alimento favorito del animal, escoltado
por una multitud de herejes que auguraban su victoria.
En ese momento, san Antonio salió de la capilla portando
el cáliz con el Santísimo Sacramento. La plaza quedó
en silencio. Dirigiéndose a la mula, el santo clamó
con fuerte voz:

–¡En el nombre y por el poder de tu Creador, el que
pese a mi indignidad sostengo realmente presente en mis manos,
yo te ordeno, pobre animal,
que vengas sin demora a inclinarte humildemente frente a Él,
y así los herejes reconozcan que toda criatura se somete
a Jesucristo, Dios Creador que el sacerdote católico tiene
la honra de hacer descender sobre el altar!
Al mismo tiempo, el albigense puso el montón de avena bajo
el hocico de la bestia hambrienta, incitándola a comer.
¡Oh prodigio! Sin prestar atención alguna al alimento
que se le ofrecía,
sin escuchar más que la voz de Fray Antonio, el animal
se inclinó ante el nombre de Jesucristo y después
se arrodilló delante del Sacramento de Vida, como si lo
adorara.
Al ver esto los católicos estallaron en muestras de entusiasmo,
al paso que los herejes se sentían aplastados por el estupor
y la confusión.
ESTA INFORACION ES TOMADA DE LA PAGINA DE LOS CABALLEROS DE LA VIRGEN
